Las pinzas para el pelo de maquillaje —esas pincitas planas que se ponen en la frente y las sienes— sirven para apartarte el pelo de la cara mientras te maquillas, te desmaquillas o haces tu rutina de skincare. La clave es que no dejan marca: al quitarlas, el pelo vuelve a su sitio. Y no, no son pinzas de depilar, aunque Google las confunda.
Ojo, que estas no son las de depilar: esas son otra herramienta y las tienes en pinzas de depilar.
Qué son exactamente (y qué no son)
Hay tres cosas distintas que en español llamamos «pinzas» y que se mezclan constantemente:
- Las pincitas de maquillaje o skincare: pequeñas, planas, de plástico, sin muelle fuerte. Son estas. Su único trabajo es sujetar mechones finos sin dejar surco.
- La pinza grande de moño (la claw clip): para recogerte toda la melena. Sirve para peinarte, no tanto para maquillarte. La vemos en la guía de pinzas para el pelo que no marcan.
- Las pinzas de depilar: metálicas, de punta fina, para arrancar el pelo. No tienen nada que ver, aunque compartan nombre. Si buscabas eso, están en la guía de qué pinza de depilar elegir.
Nosotros las vendemos en pack de 6 pincitas que no marcan, por 2,93 €, y ese número no es casualidad: con menos de cuatro te quedas corta, y siempre se pierde alguna.
Por qué unas marcan y otras no
No es cuestión de precio ni de marca. Son tres detalles del diseño:
- Que sean planas por dentro. Una pinza con dientes o con bisagra marcada concentra la presión en una línea, y esa línea es el pliegue que luego se te queda.
- Que el muelle sea flojo. Cuanto más fuerte agarra, más marca. Estas sujetan por forma, no por fuerza.
- Que sean pequeñas. Cuanto menos pelo coja cada pinza, menos se dobla la fibra. Por eso funcionan mejor cuatro pinzas pequeñas que una grande.
Un aviso honesto: ninguna pinza es mágica en pelo muy fino o recién planchado. Si te la dejas dos horas puestas y con el pelo húmedo, algo se va a notar. La diferencia es que con estas se va sacudiendo la cabeza, y con una de dientes hay que volver a peinarse.
Cómo ponértelas para que no dejen surco
- Péinate primero. Sujetar un mechón enredado es lo que deja el pliegue.
- Coge poco pelo en cada una. Mechones del ancho de dos dedos, no medio lateral.
- Colócalas paralelas al nacimiento del pelo, no perpendiculares. Así la pinza sigue la caída natural en vez de doblarla.
- Empieza por el flequillo y sigue por las sienes. La nuca solo si haces limpieza facial a fondo.
- No las aprietes contra el cuero cabelludo. Que descansen, no que muerdan.
Cuántas necesitas de verdad
- Maquillaje rápido: 2 o 3. Flequillo y sienes.
- Skincare de noche o limpieza facial: 4 o 5. Hay que despejar también la línea de la mandíbula.
- Pelo largo o muy espeso: 6. Y aun así se agradece un moño con pinza grande por detrás.
En seco y en mojado: la rutina de skincare
Estas pincitas agarran igual con el pelo húmedo, que es justo cuando hacen falta: al salir de la ducha, en la doble limpieza facial o con una mascarilla puesta. Dos cosas a tener en cuenta:
- Con el pelo mojado la marca se fija más, porque la fibra está blanda. Ponlas más flojas y quítalas en cuanto acabes.
- Si usas mascarilla o aceites, procura que la pinza sujete pelo limpio: el producto reseco cuesta más de sacar de la bisagra que del pelo.
Cómo limpiarlas y cada cuánto
Se ensucian más de lo que parece: base, crema, sebo y polvo se acumulan justo en la bisagra. Una vez al mes, agua tibia con jabón neutro, un cepillo de uñas viejo para la bisagra y secarlas del todo antes de guardarlas. Si tienen parte metálica y las guardas húmedas, se oxidan.
Cámbialas cuando el muelle deje de hacer fuerza o cuando el plástico se abra: a partir de ahí resbalan y hay que apretarlas, que es cuando empiezan a marcar.
Pincitas de maquillaje o pinza grande de moño: cuál usar
| Situación | Qué usar | Por qué |
|---|---|---|
| Maquillarte por la mañana | Pincitas | Despejan la cara sin tocar el peinado |
| Limpieza facial o mascarilla | Pincitas + pinza grande | Hay que apartar también la nuca |
| Recogerte para estar por casa | Pinza grande | Sujeta toda la melena |
| Salir con el pelo recogido | Pinza grande | Las pincitas no aguantan peso |
| Pelo mojado tras la ducha | Pincitas | Menos presión, menos marca en fibra blanda |
Con la cara ya despejada, el resto de la rutina va más rápido: aquí tienes qué brocha usar para cada cosa y cómo usar la esponja de maquillaje.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden usar para dormir?
Mejor no. Ocho horas de presión en el mismo punto marcan aunque la pinza sea plana, y además molestan al girarte. Para dormir, un moño flojo con goma de tela o una trenza suelta.
¿Marcan el pelo fino?
Menos que cualquier otra pinza, pero el pelo fino es el que más lo acusa. Truco: coge mechones aún más pequeños y colócalas un poco más adelante, sobre la zona que luego queda tapada por el resto del pelo.
¿Sirven para el pelo rizado?
Sí, y son de las pocas que no rompen la definición del rizo, porque no aplastan. Cógelas por la raíz y no arrastres el mechón al ponerlas.
¿No son lo mismo que las pinzas de depilar?
No, aunque en español compartan nombre y Google las mezcle. Las de depilar son metálicas y de punta fina, y sirven para arrancar el pelo de las cejas. Estas solo sujetan.
¿Cuántas vienen en un pack?
El nuestro trae seis pincitas por 2,93 €. Con seis cubres flequillo, sienes y nuca, y te sobra una para cuando desaparezca la primera.


