Llega el verano y, sin darte cuenta, tus uñas pasan por una prueba de fuego: sal, cloro, arena, sol y esmalte semana sí y semana también. Es justo la época en la que más las enseñas —en sandalias, en la piscina, en la playa— y también en la que más se resienten. Si notas que se te ponen amarillentas, quebradizas o que se te astillan más de lo normal, no es casualidad. Aquí va todo lo que puedes hacer para cuidar las uñas en verano y que aguanten guapas hasta septiembre.
Por qué el verano castiga tanto las uñas
No es una sensación tuya: en verano se juntan varios enemigos a la vez.
- El cloro y la sal resecan la uña y la cutícula, que se quedan sin agua y se vuelven frágiles.
- El sol amarillea el esmalte y reseca la piel de alrededor.
- La arena hace de lija natural y desgasta el borde libre.
- El esmalte constante (y sobre todo quitarlo con acetona una y otra vez) deshidrata la lámina y la deja porosa.
La buena noticia: con cuatro hábitos sencillos neutralizas casi todo.
7 hábitos para unas uñas fuertes todo el verano
- Hidrata cutículas a diario. Es el gesto que más se nota. Un aceite o una crema por la noche mantiene la cutícula flexible y la uña crece más sana. Trabájalas con un palito o empujador de cutículas en lugar de cortarlas a lo bruto.
- Aclara con agua dulce después del baño. Un chorro de agua limpia tras la piscina o el mar retira el cloro y la sal antes de que sequen la uña.
- Lima siempre en una dirección. El vaivén de sierra abre capas y astilla. Una lima pasada suave y en un solo sentido sella el borde.
- No las lleves demasiado largas. En verano, con tanto roce (arena, toalla, bolso), una uña corta o media aguanta mucho mejor que una larga que se engancha y se parte. Córtalas con un buen cortaúñas y remata con lima.
- Dale descansos al esmalte. Entre manicura y manicura, deja un par de días la uña al aire para que respire y no se amarillee.
- Usa base protectora. Una capa base antes del color hace de escudo contra las manchas del esmalte oscuro y del sol.
- Protégete las manos con guantes al fregar o usar productos de limpieza en las vacaciones: el agua caliente y los detergentes rematan la faena del cloro.
Y lima siempre en una dirección, nunca en vaivén. Las opciones de grano fino, en limas de uñas.
Manos y uñas: van juntas
De poco sirve una uña perfecta si la piel de la mano está reseca y tirante. El sol también castiga el dorso de las manos —de hecho es una de las zonas donde antes se nota la edad—, así que aplica crema de manos con protección y no te olvides de las cutículas. Una mano hidratada hace que la manicura luzca el doble.
Uñas de los pies: el cuidado que se olvida
En verano los pies pasan de estar escondidos en zapatos cerrados a ser protagonistas en sandalias. Para que estén listos:
- Córtalos rectos para evitar que se encarnen (nada de redondear las esquinas).
- Trata durezas y talones con productos de cuidado de pies antes de que la piel se agriete.
- Hidrata talones por la noche: es cuando mejor absorbe la piel.
El calor, la humedad de la piscina y las horas en chancla son justo el escenario en el que aparecen los hongos en las uñas.
El talón es lo primero que se resiente con la chancla: cómo usar la piedra pómez cada semana lo evita.
Tabla: qué agrede y cómo lo contrarrestas
| Agresor de verano | Qué provoca | Tu defensa |
|---|---|---|
| Cloro / sal | Uña y cutícula secas y frágiles | Aclarar con agua dulce + aceite de cutículas |
| Sol | Amarilleo y deshidratación | Base protectora + crema con SPF en manos |
| Arena | Desgaste del borde | Uñas cortas + limar en una dirección |
| Acetona frecuente | Lámina porosa y quebradiza | Descansos de esmalte + hidratación diaria |
El talón es el gran damnificado del verano por la chancla. La piedra pómez semanal es la forma más barata de que no llegue a agrietarse.
Y una lima de pedicura semanal mantiene el talón a raya sin llegar a agrietarse.
Lo básico para mantenerlas en verano está en manicura y pedicura.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se me ponen amarillas las uñas en verano?
Por la mezcla de esmaltes oscuros sin base protectora y la exposición al sol. Usa siempre una capa base, deja descansar la uña entre manicuras y, si ya están amarillentas, un cepillado suave y paciencia (crecerán limpias).
¿Es malo llevar siempre las uñas pintadas en verano?
No es malo, pero conviene dar descansos. El esmalte permanente sin pausas y la acetona repetida deshidratan la lámina. Alterna semanas con color y semanas al natural bien hidratadas.
¿Cómo evito que se astillen con la arena y el agua?
Llévalas más cortas de lo habitual, límalas en una sola dirección para sellar el borde y aclara con agua dulce tras cada baño. El roce hace mucho menos daño en una uña corta y sellada.
¿Cada cuánto hidrato las cutículas?
A diario en verano, idealmente por la noche. Es el hábito que más rápido notarás: cutícula flexible, uña que crece más fuerte y menos padrastros.
En verano, tus uñas no necesitan productos milagro: necesitan hidratación, uñas cortas y un par de gestos después del baño. Si además quieres una pauta fija que seguir cada semana, la tienes aquí: rutina semanal de cuidado de uñas. Y para elegir bien el cortaúñas de mano o de pie, te lo contamos en cortaúñas de manicura o pedicura.
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Escrito por
Equipo Fussy
Somos el equipo de Fussy (Fushima S.L., Cantabria), especialistas en accesorios de cuidado personal. Probamos cada producto que vendemos y escribimos estas guías con lo que aprendemos por el camino.


