Reconócelo: tus brochas de maquillaje llevan más tiempo del que quieres admitir sin lavarse. No estás sola —es de lo que más se olvida todo el mundo— pero es también uno de los peores hábitos de belleza. Una brocha sucia acumula restos de producto, grasa, células muertas y bacterias, y todo eso vuelve a tu cara cada mañana (hola, granitos). Además, apelmazada, aplica peor. La buena noticia: limpiarlas es rápido y aquí te cuento cómo hacerlo bien y cada cuánto.
Lo mismo vale para las esponjas, que se ensucian aún más rápido: las nuestras están en esponjas de maquillaje.
¿Cada cuánto hay que limpiar las brochas?
Depende del producto que toquen:
- Brochas de base y corrector (líquidos/cremas): cada 1 semana. Son las que más bacterias acumulan porque el producto húmedo es su caldo de cultivo.
- Brochas de polvos, colorete y kabuki: cada 2 semanas.
- Pinceles de ojos: cada 2-3 semanas (o antes si cambias de color a menudo).
Si compartes maquillaje o tienes la piel sensible o con tendencia acneica, acorta los plazos. ¿No sabes qué brocha es cada una? Te lo explicamos en tipos de brochas de maquillaje y para qué sirve cada una.
La frecuencia depende de para qué uses cada una: las de producto líquido se ensucian mucho antes que las de polvo. Si no tienes claro cuál es cuál, empieza por tipos de brochas y para qué sirve cada una.
Cómo limpiar las brochas paso a paso
- Moja solo las cerdas con agua tibia, apuntando hacia abajo. Es clave: si el agua sube hasta el mango, disuelve el pegamento que sujeta las cerdas y la brocha empieza a soltar pelo.
- Aplica un jabón suave. Sirve un jabón neutro, champú de bebé o un limpiador específico de brochas. Un poco en la palma de la mano.
- Masajea las cerdas en círculos sobre tu palma hasta que salga toda la espuma con color. Repite si hace falta.
- Aclara a fondo hasta que el agua salga limpia, siempre con la brocha hacia abajo.
- Escurre y da forma a las cerdas con los dedos, sin retorcer.
- Seca en horizontal (ver abajo).
El secado: donde casi todo el mundo la lía
Nunca seques una brocha de pie con las cerdas hacia arriba: el agua baja al mango, afloja el pegamento y estropea la brocha. Tampoco boca abajo apoyada. Lo correcto: tumbada en el borde de una toalla, con las cerdas asomando por fuera para que el aire circule. Déjalas secar al aire toda la noche; nunca uses secador con calor.
Tabla: frecuencia de limpieza
| Brocha | Cada cuánto | Por qué |
|---|---|---|
| Base / corrector | Semanal | Producto húmedo = más bacterias |
| Polvos / colorete / kabuki | Cada 2 semanas | Acumulan producto en polvo |
| Pinceles de ojos | Cada 2-3 semanas | Menos superficie, cambio de color |
Las de producto líquido son las que más lo notan. Si la tuya ya está rígida y no reparte, toca renovar: brocha de maquillaje fluido.
Errores que estropean tus brochas
- Mojar el mango: el enemigo nº1. Disuelve el pegamento y la brocha suelta pelo. Solo las cerdas.
- Secarlas de pie: mismo problema. Siempre en horizontal.
- Jabón agresivo o alcohol puro: reseca y abre las cerdas. Mejor jabón neutro.
- Guardarlas húmedas: moho y olor. Sécalas del todo antes de meterlas en el neceser.
Y si alguna ya no tiene arreglo, la reposición está en brochas de maquillaje.
¿Y las esponjas?
Las esponjas de maquillaje se limpian igual de a menudo (o más, porque van húmedas) pero con su técnica; lo vemos en cómo usar la esponja de maquillaje.
Cómo limpiar una esponja de maquillaje paso a paso
- Mójala con agua tibia hasta que se hinche. Una esponja seca no suelta el producto.
- Aplica jabón directamente sobre la superficie: neutro, de glicerina, champú de bebé o jabón de platos suave. Con una pastilla también vale.
- Aprieta y suelta repetidas veces bajo el agua. No la frotes ni la retuerzas: se rompe por dentro. El gesto es de bombeo.
- Repite hasta que el agua salga limpia. Con base oscura pueden hacer falta 3 o 4 rondas.
- Escurre con la palma y déjala secar al aire en un sitio ventilado, nunca cerrada en un neceser húmedo.
Cada cuánto y cuándo tirarla
Si la usas con base fluida, después de cada uso o como mucho cada dos. Es material húmedo y poroso: es el accesorio del neceser donde más rápido crecen las bacterias. Cámbiala cada 2-3 meses, o antes si se desmenuza, huele raro o le salen manchas que no se van.
El truco del microondas: con cuidado
Circula mucho: esponja en un vaso con agua y jabón, dos minutos al microondas. Desinfecta, sí, pero el calor acelera el deterioro del material y el agua sale hirviendo. Si lo haces, deja enfriar antes de tocarla y asume que la esponja te durará menos. Para el día a día, jabón y agua tibia sobran.
Nuestras esponjas: blender para fluido (5,25 €), 2 en 1 de doble cara (3,38 €) y esponja flor (4,43 €).
Brochas, esponjas, espejos y pinzas, todo junto en accesorios de cosmética.
Preguntas frecuentes
¿Con qué se limpian las brochas de maquillaje?
Con agua tibia y un jabón suave: neutro, champú de bebé o un limpiador de brochas. Evita el alcohol puro (reseca las cerdas) salvo para una desinfección rápida puntual de las de ojos.
¿Cada cuánto se deben lavar?
Las de base/corrector cada semana; las de polvos cada dos; los pinceles de ojos cada 2-3 semanas. Si tu piel es sensible o acneica, con más frecuencia.
¿Cómo secar las brochas rápido sin estropearlas?
Escúrrelas bien, dales forma y déjalas en horizontal en el borde de una toalla con las cerdas al aire. Nada de secador con calor ni ponerlas de pie: el agua bajaría al mango.
¿Cada cuánto hay que cambiar las brochas?
Con buen cuidado, unas brochas de calidad duran 1-2 años. Cámbialas cuando pierdan cerdas, se abran o no recuperen la forma aunque las laves.
Resumen: solo las cerdas, jabón suave, aclarar a fondo y secar en horizontal —semanal las de líquidos, quincenal las de polvos—. Cinco minutos que cuidan tu piel y alargan la vida de tus brochas. Renueva las tuyas con el kit de brochas de maquillaje con neceser (12 €) o míralas todas en accesorios de cosmética.
¿Cómo limpiar y desinfectar una esponja de maquillaje?
Agua tibia y jabón, apretando la esponja repetidamente hasta que el agua salga limpia, y secado al aire. Para desinfectar de verdad no hace falta alcohol (reseca y degrada el material): la limpieza frecuente con jabón es lo que evita que proliferen bacterias.
¿Qué jabón usar para lavar las esponjas de maquillaje?
Jabón neutro, de glicerina, champú de bebé o un jabón de platos suave. Los tres primeros son los más respetuosos con el material; el de platos disuelve mejor la base con siliconas, pero úsalo con moderación porque reseca la esponja.
¿Se lavan igual las brochas y las esponjas?
El producto es el mismo (agua tibia y jabón suave), pero el gesto no. Las brochas se enjabonan y se aclaran siempre con las cerdas hacia abajo para que el agua no entre en la virola. Las esponjas se aprietan y sueltan, nunca se frotan ni se retuercen.
Escrito por
Equipo Fussy
Somos el equipo de Fussy (Fushima S.L., Cantabria), especialistas en accesorios de cuidado personal. Probamos cada producto que vendemos y escribimos estas guías con lo que aprendemos por el camino.
Si además revisas el acabado de cerca, en espejos de aumento y plegables tienes las dos opciones.


